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LA OPERACIÓN CONDOR Y (ENTREVISTA A MONIZ BANDEIRA) Libio Pérez / Octubre
2009 Moniz
Bandeira, nacido en Salvador de Bahía en 1935, es formado en Derecho y doctor
en Ciencias Políticas de ¿Qué tan estrecha fue la relación entre la
dictadura militar brasileña de Emilio Garrastazú Médici y la administración de Richard Nixon para
desestabilizar a Salvador Allende?, ¿qué tipo de cooperación establecieron? Que había
una estrecha cooperación entre la dictadura militar en Brasil y los Estados
Unidos para derrocar al Presidente Salvador Allende no hay la menor duda. Pero
el tipo de cooperación no aparece con nitidez en la documentación diplomática que
he investigado en los archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.
Lo que se puede deducir es que la cooperación fue entre Nixon y Garrastazú Médici profesaban un fuerte anticomunismo y lo consideraban
una amenaza para el continente, ¿qué tipo de acciones emprendieron o acordaron para
frenar el avance de esa amenaza? Naturalmente
emprendieron los más diversos tipos, sobre todo en las actividades de
inteligencia. Pero más de 80 mil de documentos del Servicio Nacional de
Informaciones (SNI) de Brasil fueron destruidos, antes del decreto firmado por
el Presidente Lula y por la ministra Dilma Rousseff, determinando que fueran entregados al Archivo
Nacional y abiertos al público. Gran parte de la documentación del Centro de
Informaciones del Exterior (CIEX), mantenido por el Itamarty,
fue destruida también cuando empezó la redemocratización. Y las Fuerzas Armadas,
por su lado, se resisten a abrir sus archivos, si es que esa documentación aún
no ha sido destruida. Pero algunas de las acciones articuladas por ¿Cómo se expresaba esto en la situación interna
de Brasil, considerando que en el período de Garrastazú
Médici la represión a las organizaciones opositoras
alcanza su mayor actividad? De los
cuatro años del gobierno del general Garrastazú Médici, dos los pasé en la prisión, por determinación de ¿Hubo acciones concretas desde Brasil para
evitar que Allende asumiera Brasil no
tenía muchas condiciones de emprender acciones concretas para evitar que
Allende asumiera En su libro “Fórmula del caos”, usted menciona
la cooperación de miembros del Ejército brasileño con los militares chilenos
que dieron el golpe de Estado de 1973, incluso con equipos de torturadores,
¿qué tan amplia fue esta cooperación?, ¿fue acordada directamente entre
Pinochet y Médici?, ¿intervino Estados Unidos en esta
cooperación? Lo que me
contaron los exiliados, que estuvieron presos en el Estadio Nacional, fue que
los militares brasileños trataron de identificarlos, pero en general no los
interrogaban. Pasaban las preguntas a los militares chilenos para que se las hicieran.
Hubo casos en que también torturaron a los presos. Pero es muy difícil decir la
amplitud de la cooperación. También no es factible que Pinochet y Garrastazú Médici, como jefes de
las dictaduras, llegasen al punto de acordar directamente detalles y la
amplitud de la cooperación. Esto quedó naturalmente a cargo de los militares de
los dos países y por cierto contaron con la asistencia de ¿Esta temprana colaboración entre las dictaduras
de Brasil y Chile, a su juicio, contribuyó a la articulación de La
iniciativa de formalizar esa cooperación partió, todo indica, de Chile, después
del brutal golpe de Estado, tanto que adoptó la operación el nombre de esa ave
-el cóndor- característica de los Andes. Pero los servicios de inteligencia de los
países del cono sur siempre cooperaron entre ellos, intercambiando inteligencia
y, a veces, presos políticos, como ocurrió entre Brasil y Uruguay. Obviamente
estaban también articulados con |