EUA y América Latina

 

María Oliva

Junio 2008

Evo Morales en Bolivia, Chávez en Venezuela, Tabaré Vázquez en Uruguay, Lula da Silva en Brasil, Bachelet en Chile, Cristina Kirchner en la Argentina y Fernando Lugo en Paraguay. ¿Se consolida un giro a la izquierda en la Región?

Todos actúan de formas diferentes. Las tradiciones y condiciones en cada país, obviamente, son distintas y determinan las políticas que sus gobernantes intentan ejecutar. La existencia de gobiernos de izquierda, unos más otros menos, y esto es una clasificación muy vaga, refleja la acentuada declinación de la hegemonía de Estados Unidos en la Región.

Tras el triunfo del “Sí’” a la autonomía en Santa Cruz, el presidente Evo Morales aceptó el reto de la oposición y convocó a un referendo revocatorio. ¿Está Bolivia próxima a la desintegración como Estado nacional?

Cualquiera que sea el resultado del referendo revocatorio, no creo que vaya a resolver la crisis en Bolivia. Es una crisis estructural del propio Estado boliviano, que nunca alcanzó realmente una unidad nacional. Sin embargo, la desintegración de Bolivia no es probable; incluso porque Brasil y la Argentina no reconocerían cualquier Estado que los gobernantes de Santa Cruz de la Sierra y otros departamentos quieran instituir en el oriente boliviano. La única salida es el diálogo, con mutuas concesiones entre el presidente Evo Morales y la oposición.

Fernando Lugo ganó recientemente las elecciones presidenciales de Paraguay. Sin embargo, el ahora opositor Partido Colorado conserva la mayoría en el Parlamento. ¿Podrá gobernar y cumplir sus promesas como la de una reforma agraria?

Una cosa es prometer, durante la campaña electoral, y otra cosa es gobernar. No es posible hacerlo sin considerar las relaciones reales de poder existentes en el país, dentro del contexto Regional e internacional. Tener el poder, o sea el gobierno, no significa hacer lo que se quiere, sino lo que se puede.

Lugo también pretende renegociar el precio de la energía que le vende a Brasil en el marco del acuerdo de Itaipú, algo que Brasilia rechaza. ¿Qué efecto puede tener en el MERCOSUR?

La divergencia entre Brasil y Paraguay con respecto a la revisión del Tratado de Itaipú no va a tener ninguna consecuencia en el MERCOSUR. Paraguay, por su ubicación geopolítica, no puede apartarse del Bloque Regional y su economía, quiera o no, está vinculada a Brasil, de cuyo mercado depende.

Cada vez es más fuerte la presión de líderes del Partido Demócrata para que Hillary Clinton abandone su carrera electoral a favor de Barack Obama. ¿Considera usted ese escenario posible?

Todo indica que Barack Obama será realmente el candidato del Partido Demócrata y que Hillary Clinton lo apoyará.

¿Cuál de los dos candidatos tiene más chances de derrotar a John McCain en las elecciones presidenciales?

El desastroso gobierno de George W. Bush no favorece a la elección de John McCain. Pero en Estados Unidos todo puede ocurrir. La manipulación política con objetivos electorales siempre ocurrió, con la fabricación de acontecimientos que pueden cambiar el humor y causar pánico en la opinión pública.Y si Barack Obama resulta electo, existe el riesgo de que sea asesinado, como ocurrió con el presidente John Kennedy, si no atiende a los intereses de poderosos grupos económicos. Esta es la forma que en Estados Unidos sustituye los clásicos golpes de Estado.

Si ganaran los demócratas la presidencia en Estados Unidos, ¿se darán cambios en su relación con América Latina?

Creo que, cualquiera que sea el vencedor, no habrá cambios substanciales en la política de Estados Unidos con respecto a América latina. Si vence el Partido Demócrata es probable que disminuyan aún más las presiones para obtener tratados de libre comercio, a los cuales se oponen los sindicatos y otros segmentos del país.

Las pequeñas reformas que está realizando Raúl Castro en Cuba ¿son el preludio de otras más profundas o prevé que no habrá grandes cambios en la isla?

La profundización de las reformas me parece inevitable. Sin que haya productividad de la economía, no se puede promover el bienestar social. Y no se puede hablar de socialismo si hay escasez de alimentos, de medicamentos y otros productos que resultan del progreso tecnológico e industrial. La tendencia de Cuba es seguir el camino de China y Vietnam, con el establecimiento del capitalismo de Estado, esto es, el capitalismo privado bajo el control del Estado.