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BREVE NOTA SOBRE EL ÁRTICO Tiberio
Graziani * Abril 2010
Los ciclos
geopolíticos de la región Ártica La historia geopolítica de la región Ártica –si se
prescinde de las referencias de los Antiguos
respecto a la misma y a las exploraciones de los Vikingos, que con
cierta dificultad podemos valorar en términos típicamente geopolíticos –puede
ser subdividida, en una primera aproximación, al menos en tres ciclos. Un primer gran ciclo, que podríamos denominar el de las
grandes exploraciones y de la primera maritimización ártica, puede situarse
entre 1553, es decir, cuando el navegador Hugh Willoughby partió en busca del
paso del Nordeste y la segunda mitad de los años veinte del siglo XIX. Este
primer ciclo –durante el cual se lleva a cabo el proceso de “maritimización” de
El acuerdo, firmado en 1826 entre San Petersburgo y
Londres sobre la delimitación de las fronteras entre Lejos de ser la locura de Seward, como fue definida por
el nombre del entonces secretario de Estado norteamericano, la adquisición de
Alaska representaba, al menos para aquella época, el punto de llegada de la
política “nórdica” de Washington. De hecho, los Estados Unidos, que tenían la
intención de proyectar su poder hacia el polo ártico, habían entablado, en los
mismos años, algunas negociaciones con Dinamarca con respecto a la adquisición
de Groenlandia. Como se sabe, los EUA alcanzaron el objetivo estratégico de
controlar gran parte del círculo polar ártico sólo después de Con
el ingreso del recién llegado al club de las naciones circumpolares, comienzan
a germinar las fricciones que marcarán la posterior historia geopolítica de la
región Ártica. Es este el ciclo de la soberanía o de las reivindicaciones
territoriales, que empiezan en 1826 con una delimitación de las fronteras, terminando
en 1991, con la disolución de El
tercer ciclo, que podríamos definir de la identidad regional ártica o del
multilateralismo y que podemos situar entre 1990 y los primeros años del siglo
actual, está marcado por el escaso compromiso de Moscú –geopolíticamente
replegado sobre sí mismo, tras el colapso del edificio soviético –en el
sostenimiento de sus intereses regionales,
por las renovadas tensiones entre Canadá y los Estados Unidos, por una
tímida presencia de El Ártico en el escenario multipolar El Ártico es actualmente, en el marco de la
estructuración del nuevo sistema multipolar, una de las áreas más diputadas del
planeta, no sólo por los recursos energéticos y minerales presentes bajo su
banco de hielo, por su particular
posición geoestratégica y por los efectos que el calentamiento global podría
producir respecto a su mayor utilidad, sino, sobre todo, debido al retorno de
Rusia como actor global. Considerado durante mucho tiempo de limitado interés
geopolítico, a causa de su inaccesibilidad, el círculo polar ártico, de hecho,
ha llegado a ser –desde el 2 de Agosto de 2007, cuando la tripulación de dos
submarinos colocaron la bandera tricolor
rusa en los fondos del Océano Glacial Ártico, a La “reivindicación” rusa del espacio ártico se inserta en
Moscú, después de haber adquirido nuevamente prestigio en
el Cáucaso y en Asia central, reanudado las relaciones con China y, sobre todo,
limitado, en la medida de lo posible, la descomposición de su “exterior
próximo”, se dirige ahora hacia el Norte. Esto no debe sorprender en absoluto, siendo el territorio
ruso, como nos recuerda Pascal Marchand, el resultado de un proceso histórico
distinguido por dos caracteres geográficos: la continentalidad, es decir, la
expansión en la masa continental eurasiática y la nordicidad, es decir, la
expansión hacia el Ártico. Estas dos directrices, además del impulso hacia el Océano
Índico, marcarán una vez más el destino de Rusia en el nuevo Gran Juego del
siglo XXI. En este marco de referencia el Ártico, la mítica morada
de los pueblos védicos según los estudios efectuados por el político e
intelectual indio Bal Gangadhar Tilak, se convertirá en una de las principales
puestas en juego de los próximos veinte años. * Director de Eurasia –Rivista di studi geopolitici– y de la colección Quaderni di geopolitica (Edizioni all’insegna del
Veltro), Parma, Italia. Cofundador del Istituto Enrico Mattei di Alti Studi per il Vicino e Medio Oriente, Ha dictado cursos y seminarios de geopolítica en
universidades y centros de investigación y análisis. Docente del Istituto
per il Commercio Estero (Ministerio
de Asuntos Exteriores italiano), dictando cursos en distintos países, como
Uzbekistán, Argentina, India, China, Libia. – e-mail: direzione@eurasia-rivista.org (Traducido
por Javier Estrada) |