BNDES: COOPERACIÓN FINANCIERA Y FINANCIAMIENTO
DE LA INTEGRACIÓN EN EL ÁMBITO DEL MERCOSUR

 

Darc Costa(*)

Septiembre 2009

 

Cuando se reúnen personas de tan distintos lugares con tan distintas percepciones del mundo, no se reúnen para nada, se reúnen para hacer historia. Los antiguos griegos decían que la historia se hace de la voluntad de los hombres y de lo fortuito. Estamos aquí para manifestar voluntad sobre esto que voy a mostrar en mi exposición: La posición de Sudamérica y por lo tanto la posición mundial de Sudamérica y consecuentemente de Latinoamérica.
Las rutas centrales de comercio internacional están en el hemisferio norte, tenemos en este espacio una posición periférica. Somos periféricos, nuestras mercaderías para entrar en las rutas centrales recorren alrededor de 4,000 km., en Argentina 7,000 km., en Venezuela y Colombia 2,500 km., pero en promedio 4,000 km. Para que entremos a las rutas centrales del comercio mundial debemos ser mucho más competitivos que los países del hemisferio norte, tenemos que ser lo suficientemente competitivos para poder pagar los costos del transporte. Esta desventaja que es clara, se transforma en una ventaja cuando miramos hacia nosotros mismos, porque los costos del transporte que para nosotros son una desventaja respecto de las rutas centrales, se transforman en una ventaja para las personas que aquí están establecidas, cuando hacemos comercio, comercializamos entre nosotros.
Por ello, la posición periférica es un desafío. Recuerden ustedes que en el siglo XV la Península Ibérica era periférica en las rutas centrales de comercio mundial. En dicho siglo, las rutas centrales del comercio mundial eran la antigua ruta de la seda que recorría la América Central, llegaba al litoral del Mediterráneo, a las costas del Mediterráneo, el Líbano y Siria. Recorrían el Mediterráneo hasta Génova o Venecia y subía por el Valle del Rin al norte de Europa. La Península Ibérica era periférica en ese comercio. Fue un proyecto estratégico el que insertó a la Península Ibérica en el centro del mundo. En el siglo XVI la Península Ibérica estaba en el centro del mundo ¿Cuál fue ese proyecto estratégico? Fue el proyecto de los descubrimientos, con los descubrimientos la Península Ibérica inició la modernización y quedó en el centro del mundo.
También, les podría decir que lo mismo sucedió con los Estados Unidos (EUA). En el siglo XIX no estaban en las rutas centrales del comercio mundial, tenían una posición periférica. América era periférica en el comercio mundial, éste se estructuraba en las relaciones Europa- Asia, como se había estructurado hacia 400 o 500 años desde el descubrimiento de la ruta hacia India y China hecha por los ibéricos.
EUA busca insertarse en las rutas centrales del comercio mundial. Primero por medio de los clípers, que eran veleros rápidos, capaces de competir con las naves mercantes de la época. Si bien fueron derrotados por los barcos a vapor, los EUA aun así no abandonaron la idea de insertarse en la ruta del comercio mundial y lo hicieron a través de la construcción de trenes que inter-ligaban esos puntos. Al final del siglo XIX y al comienzo del siglo XX ganaron una posición importante en términos de comercio y a lo largo de todo el siglo XX consolidaron esa importancia y hoy en día están en el centro del mundo. Es bueno recordar que toda hegemonía y toda posición central es temporal, no es permanente.
Por ello, nosotros estamos aquí ubicados y presentando esta exposición porque creemos que somos hombres, seres racionales capaces de responder a un desafío, dando una respuesta que nos permita vencer las condiciones adversas que se nos presentan. Nuestro desafío es tener un proyecto estratégico que nos ubique en el centro del mundo.
Si se observara al Continente Sudamericano de otra manera, se vería que esos retos se enfrentan a problemas serios, como es la fragmentación política. Veamos cuantos Estados integran al Continente, como si eso no fuera suficiente, el Continente Sudamericano tiene países que están de espaldas unos a otros, mirando hacia sus propios océanos. La consecuencia directa de ello es el hecho de que tenemos un Continente riquísimo, tal vez el más provisto de recursos naturales en los días de hoy y prácticamente desarticulado del sistema capitalista mundial.
Dos tercios del Continente Sudamericano no frecuenta los mercados capitalistas, y ¿por qué acontece ello?,
Porque no tienen infraestructura, no tienen acceso, sea este de tipo logístico o de comunicaciones; y no tienen energía, que es la base sobre la cual se estructura cualquier proyecto de desarrollo, porque la energía es sinónimo de desarrollo. Si observo a este Continente lo voy a descubrir como bien dotado de recursos naturales, tanto de suelos agrícolas como de minerales, así como también de agua, tal vez seguramente es el que tiene más agua en el planeta, que es un recurso cada vez más estratégico.
Estoy diciendo todo esto para mostrarles que tenemos un amplio potencial, una enorme capacidad de resolución en nuestro futuro. Lo que sí necesitamos darle al Continente es infraestructura, pues al darle eso seremos capaces de tornarlo accesible a lo que se llama el mundo capitalista, proveerle potencialidades y transformarlas en elementos de poder.
Por ello, nosotros en Brasil damos prioridad a la Integración de Sudamérica. Es una prioridad de nuestra política externa, es sólo un primer paso para la integración latinoamericana como consta en la constitución brasileña, en el artículo 4°, y esa integración es comercial, económica y física. Como somos cartesianos, seguimos el segundo principio de Descartes: divida un problema en tantas partes como sea posible y no tenga duda de seguir el tercer principio. Empiece por solucionar las partes más simples y después siga por las más complejas y no tengo dudas que el MERCOSUR es el espacio más fácil para los Acuerdos inter-Regionales, porque es el primer espacio. La Comunidad Andina es el segundo espacio de esos Acuerdos Regionales, pero para que eso sea exitoso es necesario que hagamos la construcción de una base física, debemos hacer una integración económica efectiva y ella sólo es posible si existe infraestructura. Para ello necesitamos algo que es fundamental, que los emprendedores, los empresarios se asocien en la búsqueda de proyectos comunes, de mercados comunes. Tenemos una amplia posibilidad de sustitución de importaciones Regionales, que se transformarán en polos exportadores si invertimos en ese tipo de acciones.
La infraestructura de Sudamérica no se hizo para integrar a los mercados sudamericanos, sino para retirar las riquezas del interior del Continente y transportarlas hacia los países centrales. Por eso dichos mercados están desarticulados y desestructurados, por eso es que necesitamos reconstruir esta infraestructura. Estoy hablando de las ferrovías que, como todos saben, aún es la mejor manera de transportar en los grandes espacios continentales grandes cargas a grandes distancias, pero para que podamos hacerlo necesitamos una visión clara de la geografía. Ustedes saben que el filósofo Hegel, hablando sobre historia, decía que lo único que la filosofía muestra es que la historia es racional, la geografía también es racional, somos seres humanos dotados de razón. La razón por la que Buenos Aires está aquí, no es solamente por el hecho de que fue una ciudad construida dentro de la desembocadura de un río, sino porque también es la conexión estratégica de tres espacios que son: la Cuenca del Plata, el Litoral Atlántico y la Cordillera de los Andes.
Si quisiéramos construir una infraestructura capaz de estructurar procesos, de integrar mercados, de explorar las riquezas de este Continente, no podemos escaparnos de la concepción racional, de la visión de la integración de mercados y de la integración de conexiones estratégicas, así como de la articulación de los diversos espacios de tráfico, porque ellos son de naturaleza distinta y por ello pasibles de distintos accesos.
A título de ejemplo de lo que estamos haciendo en Brasil, me gustaría contarles sobre la reciente charla que tuvimos con nuestros hermanos argentinos sobre la importancia que le damos nosotros y los argentinos al MERCOSUR. La importancia de la integración física, económica y comercial, la necesidad de armar proyectos de infraestructura, de que trabajemos en esa articulación a través de seminarios conjuntos, incluso con la colaboración de la Corporación Andina de Fomento y de las cadenas productivas. Pero lo que es más importante es un acuerdo que hicimos recientemente, hace nada más que un mes, un acuerdo "paraguas", entre nosotros y las principales instituciones estatales de financiación, en el sentido de armar proyectos conjuntos para integrar esta Región del mundo.
Nosotros del BNDES estamos dispuestos a invertir cuatro mil millones de dólares en integración física en la Región. Estamos haciendo un gran esfuerzo con Venezuela y ahora con Argentina, en el sentido de que eso se materialice. Por ello estamos invirtiendo recursos de interés para la República Argentina, en estos dos primeros años, estamos pensando invertir casi 700 millones de dólares y las tres grandes obras que proyectamos es el Corredor Zárate - Paso de los Libres, que separa el eje vial de los grandes mercados; la ferrovía uniendo el Pacífico y el Atlántico; y la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Respecto al Corredor Zárate, para que tengan una idea, es la base sobre la que se hace la integración física del sudeste del Brasil con el norte de Argentina y con la Provincia de Buenos Aires, estamos pensando invertir 157 millones de dólares en esa obra. También está el ferrocarril, que también es importante para nosotros, porque rehabilita la conexión ferroviaria que ya existió entre Argentina y Chile, brindando la posibilidad de un nuevo eje bi-oceánico capaz de integrar el Atlántico al Pacífico.
Otra obra que nos parece profundamente importante es la hidrovía, que involucra a cinco países, Paraguay, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, y que es capaz de crear un gran eje de transporte principalmente para la soja y para los minerales en el Centro del Continente Sudamericano, ese acuerdo marco BICE/BNDES/Banco de la Nación Argentina, nos parece el elemento central para que podamos intercambiar experiencias, estructurar procesos y avanzar en la organización de un conglomerado, un holding financiero capaz de articularse dentro de una visión distinta de la multilateral conocida, de una visión que efectivamente fomente nuestros intereses más allá de los de los países centrales.
Estamos dispuestos a financiar la exportación de bienes y servicios, por medio de instituciones financieras habilitadas en cuatro modalidades: el pre-embarque, el pre-embarque de corto plazo, el pre-embarque especial, el post-embarque. El año pasado financiamos alrededor de cuatro mil millones de dólares para este tipo de operaciones, este año tenemos la intención de realizar operaciones por 6 mil millones de dólares, con el objeto de apoyar la producción de bienes para la exportación e instalación del desarrollo de los servicios para la exportación.
Nuestra gran cuestión, es la de las garantías, por eso quería abusar un poco del tiempo que tengo con ustedes. El capitalismo es un sistema que tiene su apoyo, su sustentación central en dos pilares: sueños y créditos, el capitalismo depende de dos cosas, sueños y créditos. Si alguien me preguntara cuáles serían los puntos más positivos del sistema capitalista, les contestaría que el capitalismo se construye por sueños individuales, que al realizarse constituyen un sueño colectivo, eso es el capitalismo en su concepción más onírica. Pero la realización de sueños individuales exige créditos y el crédito como aquí se dice es mucho más que financiación. En el propio origen etimológico de la palabra, los créditos requieren fe, requieren credo, es necesario creer que un sueño puede hacerse realidad. La financiación se construye con garantías, pues estas garantías sostienen y le dan lastre al crédito, la financiación sin garantías se puede transformar en donaciones.
¿Cuál es el mejor instrumento para asegurar las operaciones de crédito inter-Regionales? ¿Qué necesitamos hacer para integrar a nuestros países?
Nosotros los brasileños, estamos de acuerdo en que el Convenio de Crédito Recíproco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) es el mejor instrumento que tenemos para asegurar crédito. Porque al cursar operaciones de largo plazo, en una masa de operaciones de corto plazo, estamos estructurando procesos que dan seguridad al que está operando de que sus recursos les serán restituidos, es decir que se pagarán sus recursos y así tenemos un sistema que funciona perfectamente bien.
Un sistema que funcionó durante muchos años y que fue el responsable de la posibilidad de avanzar mucho en nuestro comercio. Lógicamente no atiende al poder de señorío del dólar, crea un nuevo espacio, retira al dólar su poder de mando, pero no estamos interesados en asegurar el dólar, queremos asegurar el comercio, las relaciones que se realizan entre nosotros, por ello apostamos a la posibilidad del Convenio de Crédito Recíproco que es un mecanismo propio que podemos hacer avanzar aún más.
En Brasil logramos retirar del Banco Central las objeciones que existían sobre las cuestiones del Convenio de Crédito Recíproco, que son exclusivamente ideológicas, no son objeciones que se encuentran en el campo real. La idea de que el Banco Central no está hecho para correr riesgos no corresponde al texto de Alexander Hamilton que fundó la economía americana, puso en el informe de la creación del FED, que hasta hoy en día no habla sobre política monetaria, habla sobre política económica, como un buen Banco Central debe hablar.
Pero mientras no se establezca en los otros países el Convenio de Crédito Recíproco - porque es importante que entiendan, su nombre ya lo dice: Convenio de Crédito Recíproco - no es suficiente que Brasil abra la posibilidad de cursar operaciones, es necesario que otros países también lo hagan, de manera tal que ese instrumento logre funcionar de una manera completa.
Por ello los bancos centrales deben moverse como el Banco Central de Brasil, y hacer que las cosas avancen para que la idea de la reciprocidad avance a la par. Tenemos grandes desafíos - pero como dije al comienzo de mi exposición - somos hombres, estamos sometidos a nuestra naturaleza de seres dotados de voluntad y de razón. Por ello se plantea la necesidad de responder a los desafíos que se nos presentan y a los que debemos dar una respuesta, desafío y respuesta a un proyecto estratégico en marcha que nos une: la integración, ese es el proyecto. Separados no vamos a ninguna parte, juntos, pueden estar seguros señores, caminaremos hacia el centro del mundo.
Esta es nuestra posición y yo creo que voy a dejarles en el final, lo que se escuchó hace muchos años en Roma, quiero que recuerden eso, por que eso es la base sobre la que debemos tratar las cuestiones con las que nos enfrentamos: "No es que no nos atrevemos porque las cosas sean difíciles, sino porque no nos atrevemos las hacemos difíciles", esto dijo Séneca hace dos mil años. Muchas gracias.
(*) ex Vicepresidente del Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social (BNDES) Brasil

Conferencia pronunciada en la XXXIV Reunión Ordinaria de la Asamblea General de la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo (ALIDE) http://alide.org.pe